Ya no tengo síndrome del impostor

Hace tiempo que no siento el síndrome del impostor. Y no es porque haya llegado a saberlo todo, sino justo por lo contrario. Sé perfectamente que hay un montón de cosas que se me escapan, y aun así ya no me pesan como antes.

La IA se mueve a una velocidad que no había visto en ningún otro momento de mi carrera. Cada pocos días, cada pocas semanas, aparece una herramienta, un modelo o una forma de trabajar que cambia lo que hacías la semana pasada. Es imposible seguirlo todo. Y ahí es donde uno esperaría que el impostor apretara fuerte, pero conmigo pasa lo contrario.

Decir "no lo he probado" no es ser un impostor

Me pasa cada semana. Un cliente o una agencia me pregunta por algo, un modelo nuevo, una herramienta que acaba de salir, una forma de montar agentes, y muchas veces la respuesta honesta es "sé que existe, pero no lo he usado en serio todavía". Otras veces directamente es "no lo sé, no lo he probado".

Antes esa frase me habría dado vergüenza. Ahora la digo sin culpa, como quien dice que no ha visto la última serie de la que habla todo el mundo. Existe, está ahí, cuando toque le meto mano.

Porque una cosa es no saber algo puntual dentro de un campo que cambia cada mes, y otra muy distinta fingir que lo sabes. Lo primero es lo normal. Lo segundo sí sería de impostor. El impostor de verdad es el que improvisa una respuesta segura para no quedar mal y te acaba vendiendo humo. Yo prefiero el "no lo he probado" cien veces antes que eso.

Lo que de verdad me quita el síndrome

Y ahora la parte que da un poco de reparo reconocer en voz alta. Lo que me quita el síndrome del impostor es mirar alrededor.

Cuando hablo con clientes y con agencias, me doy cuenta de que la mayoría va mucho más perdida que yo. No saben qué modelos hay ni para qué sirve cada uno. No distinguen entre correr una IA en local y tirar de una API externa. No tienen ni idea de lo que es un arnés, ni de por qué un flujo con tests automáticos y un bucle de feedback en lazo cerrado te devuelve algo decente mientras que pegar un prompt a pelo te da basura la mitad de las veces. Muchos siguen trabajando igual que hace uno o dos años. Más lento y más caro, sin enterarse de que hay otra forma de hacer las cosas.

Cuesta sentirte impostor cuando eres el que le está explicando al cliente por qué su enfoque no funciona.

Que me llamen crack me da hasta reparo

Hay quien me llama crack o experto, y me pregunta como si yo tuviera respuesta para todo. Me da hasta reparo, porque no me siento nada de eso. Sé de sobra lo que me falta y sé que hay gente que sabe muchísimo más que yo de todo esto. Lo que pasa es que esa gente no suele estar en las reuniones a las que voy yo.

No me monté los servidores locales ni me metí con la inferencia en local porque sea más listo que nadie. Lo hice porque me gusta y porque quiero estar en la cresta de la ola mientras dure. Que acabe yendo por delante de mi entorno es más una consecuencia de eso que un mérito, y el listón tampoco está tan alto. Con cacharrear de forma constante y tener algo de criterio ya destacas.

Así que no, no se me ha quitado el síndrome del impostor porque me haya vuelto bueno. Se me ha quitado porque veo de cerca lo perdido que va casi todo el mundo. Reconozco que no es el motivo más bonito para estar tranquilo, pero a mí me sirve.

¿Necesitas un experto en Drupal?

Desarrollador Drupal senior, freelance, especializado en lo más complejo: migraciones, sitios multilingüe, plataformas SaaS e integración con Stripe. Uso IA para reducir tiempos y costes de entrega, con revisión experta en cada línea de código.

Sin agencias, sin intermediarios. Contacto directo con quien hace el trabajo.